¿DUDAS AL APLICARTE EL FOTOPROTECTOR?

Siempre, ¡siempre! te insistimos en la necesidad de proteger tu piel de los efectos del sol. Pero hay una serie de preguntas que tal vez te has hecho sin encontrar una respuesta adecuada. ¿Cuándo es más efectivo ponerse el protector solar?, ¿si está nublado es verdad que podemos echarnos menos protector porque el sol daña menos?, ¿si no me aplico protector es verdad que me pongo morena de manera más rápida? Te contestamos a estas preguntas y otros mitos relacionados con la fotoprotección de tu piel. ¡Apúntalos!

¿Es verdad que cuanta más crema nos pongamos más protegidos estaremos?

Cuando se hacen los estudios de medición del FPS (factor de protección solar) se aplican 2mg/cm2. Eso supondría que cada vez que nos damos la crema, para conseguir que proteja toda la superficie corporal de un adulto tendríamos que aplicarnos un envase de 30 ml. Sin embargo, la aplicación habitual suele ser de 0.5mg/cm2; por ello, para suplir esta diferencia, se recomienda usar fotoprotectores con un FPS de 30 o más y reaplicar la crema cada dos horas. Hay que ser generosos con su uso y aplicar unos 36 gr para cubrir el cuerpo de un adulto (unas seis cucharaditas de café).

¿Los días nublados se puede utilizar menos crema o un factor de protección más bajo? En los días muy nublados del invierno podemos utilizar un factor de protección más bajo, pero hay que tener cuidado con los días nublados en verano porque muchos rayos UV pueden filtrarse. Las nubes que más protegen son las nubes bajas y gruesas.

¿Al sumergirte en el agua con la crema, el protector solar pierde toda la efectividad?

Los productos pueden resistir si permanecemos un tiempo en el agua, pero cuando nos frotamos con la toalla se elimina el 80% de la crema, algo que también ocurre si el tiempo de inmersión es muy largo. Los productos se denominan water resistant (resistentes al agua) si permanece el 70% de la fotoprotección a los 40 minutos de la inmersión (dos baños de 20 minutos) y waterproof (muy resistentes al agua) si resiste después de cuatro baños de 20 minutos cada uno. En cualquier caso, se recomienda aplicar nuevamente la crema tras un baño de más de 20 minutos.

¿Hay que aplicarse la crema media hora antes de salir de casa para que haga efecto?

Es la situación ideal, sobre todo con los filtros químicos, ya que de este modo nos aseguramos su absorción y eficacia.

¿Con dos o tres veces que nos apliquemos crema en la playa es suficiente?

Depende de cuánto tiempo permanezcamos en ella. Lo ideal es aplicar la crema cada dos horas.

¿Se puede utilizar crema del año pasado?

La caducidad del producto viene reflejada en el envase. Si no lo hemos abierto, la fecha de caducidad es la que figura. Para conocer cuándo debemos desecharlo una vez abierto, tenemos que buscar en el envase la figura de un tarro con la tapa abierta y el número que hay en su interior. Generalmente caduca a los doce meses de estar abierto. Siempre debe guardarse bien cerrado y en un lugar seco y sin exposición al sol. En cualquier caso, si vemos que cambia de aspecto de color o tiene un olor desagradable, no debemos utilizarlo.

Con ponerse crema es suficiente para evitar problemas en la piel con el sol en la playa

No existe una crema que nos proteja por completo, por ello hay que evitar la exposición en las horas centrales del día (entre las 12 y las 17 horas) y protegerse con ropa, sombrero y a la sombra. También es importante utilizar gafas de sol que protejan tanto del UVA como del UVB.

Si no me aplico protector es verdad que me pongo morena de manera más rápida

Falso, lo más probable es que tengamos una quemadura solar.

Cuáles son las últimas novedades en protección solar, ¿existe algún producto estrella?

Actualmente, en la farmacia, disponemos de productos más versátiles adaptados para todo tipo de piel: grasa, seca, sensible… Generalmente para el rostro se prefieren texturas más ligeras, en forma de fluidos, emulsiones o los llamados toque seco. Para el cuerpo, sin embargo, gustan más las cremas y las lociones. También existen cremas y polvos con color que sirven de protección solar y maquillaje. La elección de una textura u otra depende del tipo de piel, la zona a tratar y, sobre todo, las preferencias del consumidor.

Los best seller…

Por sus texturas, por su eficacia y seguridad, estos fotoprotectores son los preferidos para muchos. ¡Apúntalos!

Heliocare gel spf 90. Este gel es un fotoinmunoprotector no comedogénico, con textura en gel de alta tecnología cosmética que permite formular un alto SPF con una rápida absorción y un excelente acabado sin aspecto blanquecino, para una mayor sensación de ligereza con una alta protección solar.

 

Anthelios XL fluido spf 50+ La Roche Posay. Si tu piel está sujeta a intolerancias solares, comunmente llamadas alergias solares, este es tu producto. Con una radiación solar extrema y ultra protección UVA/UVB, fotoestable.

 

Ideal Soleil spf 50 Leche corporal de niños de Vichy. Esta leche corporal con factor de protección 50+ está libre de perfume y parabenes. Con una fórmula hipoalergénica que ha sido testada en pieles sensibles bajo control dermatológico y pediátrico. Enriquecida con Agua Termal de Vichy calmante, fortalecedora y regeneradora. La piel del niño está protegida de las quemaduras solares y de futuros daños.

 

Heliocare gelcream spf 50. Este fotoprotector disponible en dos tonos, Light y Brown, aporta un bronceado natural efecto maquillaje y atenúa las imperfecciones del rostro. Está desarrollado con la exclusiva tecnología solar patentada Fernblock que previene y repara los efectos del daño solar contrarrestando los signos visibles del fotoenvejecimiento cutáneo.

¡¡FELIZ VERANO!! 

 

 

Aprovecha el verano ¡y ponte guapa!

Los cuidados de la piel, los tratamientos ‘top’, la protección frente al sol… 10 claves para sacar partido a la estación sin descuidar tu belleza

Vacaciones. La palabra soñada para muchos durante todo el año. Estamos en medio de esa etapa, unos ya han disfrutado, otros no se han ido… Si aún llegamos a tiempo, vamos a recomendarte 10 ‘tips’ básicos para que disfrutes de un programa de belleza para un verano radiante: los tratamientos más adecuados antes de marcharte, lo que debes evitar, los cosméticos que no deben faltar en tu neceser y los hábitos de belleza que no puedes olvidar cuando ya estés en la playa. ¡Toma nota!

1. Piel limpia es sinónimo de piel sana. Si no hay limpieza no hay belleza. Ya lo hemos dicho en repetidas ocasiones y es que nos gusta insistir en ello porque realmente una piel perfectamente limpia siempre se va a ver más cuidada y bonita. Es básico comenzar las vacaciones con la piel limpia e hidratada. Además, la exfoliación previa aumentará las defensas de nuestra piel.

2. El sol, en su justa medida. No nos cansamos de repetirte tampoco, que la protección solar es imprescindible, debemos repetir la aplicación cada dos horas, aplicar abundante producto y no olvidar ninguna zona del cuerpo. Utilizar sombrero y gafas de sol y pantalla total máxima en la cara, cuello, escote y manos. Otra forma de garantizar una buena protección es tomar comprimidos que preparan la piel para el sol, como las de Heliocare, con propiedades antioxidantes y fotoprotectoras únicas. Protege desde el interior toda la superficie corporal de manera uniforme frente a los daños de la radiación solar y previene el fotoenvejecimiento cutáneo proporcionando un bronceado más bello, duradero y saludable.3. Tratamientos ‘top’. Compromisos, cenas de verano, plan a pie de playa… El verano es una época de una intensa vida social, por lo que la piel ha de verse radiante. Para lucir una piel bonita recomendamos la mascarilla Nuxuriance Ultra de Nuxe, Esta mascarilla roll-on redensificante antiedad global, con Células Bi-florales de Azafrán y Buganvilla, destensa la piel, redefine el óvalo facial y reaviva la luminosidad. Usada durante el mes de agosto a diario conseguiremos tener buena cara en las noches de verano.

4. Di no a… Es importante revisar la composición de nuestros cosméticos y descartar los que contengan ácidos o retinol durante los meses de verano, tampoco se pueden realizar en esta época tratamientos exfoliantes con ácidos, peelings químicos, láseres ablativos ni fraccionales. Para evitar manchas en la piel, procura no usar perfumes para ir a la playa.

5. Los temidos granitos. En verano hay que intensificar los cuidados de las pieles grasas y mixtas que se exponen al sol porque al principio parece que mejoran pero el calor activa las glándulas sebáceas y empeoran los granitos y la zona T. Hay que cuidar mucho la limpieza y utilizar mascarillas seborreguladoras. Purifying Mask de Skincode es una mascarilla que limpia profundamente absorbiendo el exceso de sebo, reduce la aparición de impurezas y refuerza los poros sin resecar la piel.

6. Neceser de verano. Conviene cambiar los productos habituales por otros más ligeros e incluir en la rutina sérums, pues en los meses de calor sus texturas son más cómodas. Uno que cubre todas las necesidades de la piel en verano es Hydraphase Intense Serum de La Roche Posay. Se trata de un gel rehidratante concentrado con una alta concentración de Agua Termal de La Roche Posay, un anti-oxidante natural calmante y anti-irritante. ¡Y además es súper refrescante!

7. Agua y más agua. Mucha hidratación, beber líquidos isotónicos para reponer iones y tomar frutas con alto contenido en agua como sandía, melón, pera, naranja… Y no olvides el agua termal para refrescarte y calmar la piel tras la exposición solar. Nunca falla.

8. Después de la piscina. Tras un baño en la piscina, para limpiar la piel de cloro conviene usar agua micelar, que puedes llevar en el bolso y aplicar el protector solar de nuevo.

9. Cuídate desde dentro. Es un buen momento para tomar antioxidantes, pues la nutrición también es importante a la hora de exponernos al sol con seguridad. Por otra parte, el consumo de ciertos alimentos puede acelerar el bronceado.  Los principales potenciadores del bronceado son los betacarotenos.  Los alimentos más ricos en betacaroteno son las frutas y hortalizas de color naranja, amarillo, verde y rojo como: el tomate, zanahoria, espinacas, brócoli, acelgas, lechuga, pimiento, melocotón, calabaza, mango, pomelo, perejil, y papaya.

10. Y al volver a casa… Acaba la jornada de sol y playa y vuelves a casa. ¿Cuál debe ser tu ‘ritual beauty’? Después de la exposición solar conviene aplicar un sérum de vitamina C en el rostro, cuello, escote y manos, porque sus propiedades antioxidantes neutralizan el daño de los radicales libres que produce el sol y evitan el fotoenvejecimiento. Y, además, abundante crema hidratante en todo el cuerpo.

Antes de hacer la maleta

Antes de hacer la maleta y partir rumbo a tu destino vacacional. ¡Apunta!

-Realizar un tratamiento de limpieza facial e hidratación de la piel de cara y cuerpo.

-Prueba a hacerte un tratamiento autobronceador para lucir un tono bonito desde el primer día.

– No olvides una buena crema de pies que hidrate y repare tus pies.

Una buena opción es recurrir a una manicura y pedicura. Los esmaltes de La Roche Posay disponibles en 15 colores diferentes incorporan una fórmula que protege las uñas de los rayos UV y del amarillamiento.

 

 

ERRORES FRECUENTES EN EL CUIDADO FACIAL

Existen unas rutinas básicas de belleza que debes hacer tuyas, sí o sí. No valen las excusas cuando se trata de lucir una piel saludable. Sin embargo, tal vez cometes una serie de errores, que tienen fácil solución. Te contamos cuáles son los errores más comunes que se comenten a la hora del cuidado de la piel facial. ¡Toma nota!

  1. No utilizar protección solar todo el año

Pensar que estar más morena es sinónimo de estar más guapa es un error. Generaciones anteriores a la actual han sufrido los estragos del sol por la moda de estar bronceadas a toda costa, sin ningún tipo de protección. Esa generación es la que ahora tiene la piel tan envejecida que parece más mayor, con lentigos, arrugas en rostro, escote y extremidades e incluso con algún carcinoma incipiente. Si queremos estar guapas toda la vida debemos usar protección solar a diario y en cualquier momento del año, incluso cuando está nublado.

El fluido ultra ligero de spf 50+ de La Roche Posay es perfecto para todo el año y para todos los tipos de piel incluso las más sensibles.

  1. No aplicar la hidratante adecuada

Lo más importante para cuidar la piel es elegir la hidratante que mejor nos va. A veces recurrimos a una que quizá usa nuestra madre desconociendo que la cantidad de grasa que tiene puede no ser adecuada para nuestra piel. Si esto ocurre, lejos de conseguir un efecto positivo sobre nuestra piel lo único que conseguimos es su empeoramiento o la aparición de acné. Cada edad y tipo de piel requiere un excipiente diferente, por tanto las cremas muchas veces no se pueden compartir.

  1. No tratar el acné con el dermatólogo

Las consultas están llenas de secuelas cicatriciales de adultos cuyo acné fue mal tratado. El acné es una enfermedad inflamatoria crónica que deja cicatrices de alta repercusión psicológica y hay que tratarlo rápido y correctamente.

  1. No utilizar contorno de ojos hasta los 40 años

El contorno de ojos hidrata, descongestiona y estimula la síntesis de colágeno y elastina en una piel tan delgada y expuesta a tantas agresiones (parpadeo, retención de líquidos, exposición al frío y el viento…) Conviene usarlo a partir de los 30 años y aplicar un contorno de ojos de día y otro de noche.

  1. No hidratar la piel grasa

Las mujeres de piel mixta o grasa evitan utilizar cremas e incluso filtros solares, por miedo a los granitos. Sin embargo, a la piel grasa, obviamente, le sobra grasa pero muchas veces está deshidratada. Utiliza cremas con excipientes oil free y texturas en sérum o gel.

Si tienes una piel grasa nada mejor que un sérum hidratante como Hydraskin de Darphin. Con este sérum conseguirás ayudar a la piel a recuperar el nivel de agua adecuado. Su textura es ultra ligera, se absorbe perfectamente en todos los tipos de piel y no deja ningún tipo de rastro al aplicarlo. ¡Es maravilloso!

  1. Irse a la cama sin desmaquillarse

Este último punto sabemos que ya lo tenéis muy interiorizado pero bien es cierto que muchas veces algunas noches caemos en el error. Te explicamos todos los beneficios que aporta descansar con la piel perfectamente limpia antes de ir a dormir. Recuerda que por la mañana, aunque tu piel no esté maquillada, también debes limpiarla… aquí van todos los porqués.

  • Piel limpia y oxigenada. Retirando el maquillaje no sólo eliminamos el producto sino además todas las células muertas de la piel y los contaminantes que se han podido acumular. Así dejaremos la piel totalmente al descubierto y facilitaremos su oxigenación.
  • Evita el envejecimiento de la piel. Está demostrado que por cada día que no desmaquillamos la piel, ésta envejece cinco días. Es importante dormir con la piel limpia, ya que es por la noche cuando más se regeneran y se renuevan las células de la piel. Además si no nos desmaquillamos, se acentúan las arrugas, las líneas de expresión y las manchas.
  • Previene el acné. Tanto el maquillaje como todos los contaminantes ambientales que se fijan a la piel favorecen la obstrucción de los poros e impiden la regeneración celular de la piel. Con la limpieza facial y la retirada del maquillaje evitaremos que se obstruyan los poros y aparezcan los temidos granos y puntos negros.
  • Ojeras más marcadas. Cuando no quitamos el maquillaje de los ojos de forma correcta, podemos dar lugar a que la zona de la ojera vaya tomando poco a poco un color más oscuro.
  • La piel pierde luminosidad. Al no eliminar todos los residuos de la piel, impide su nutrición haciendo que la piel luzca más apagada y pierda frescor, hidratación y luminosidad.
  • Pestañas débiles y quebradizas. Otra parte que es importante desmaquillar son las pestañas ya que, si dejamos continuamente restos de máscara de pestañas, éstas se deshidratan, se vuelven más débiles y finas, se rompen y se caen.
  • Labios resecos y agrietados. Si no eliminamos por completo el labial, esos restos que pueden ser imperceptibles, harán que los labios pierdan hidratación, se resequen e incluso se agrieten.
  • Intolerancia a los cosméticos. No desmaquillarse puede tener consecuencias más graves como es de desarrollar, a la larga, intolerancia a ciertos productos cosméticos o a algunos ingredientes químicos de su composición.
  • Piel deshidratada y flácida. Como limitamos la regeneración celular, la piel pierde hidratación y elasticidad.
  • Dermatitis y alergias en la piel. Si no seguimos una rutina de retirada del maquillaje y limpieza facial corremos el riesgo de desarrollar problemas dermatológicos como son la dermatitis y alergias que harán que la piel se escame, se vuelva ultrasensible y luzca a menudo con rojeces.

 Después de las épocas álgidas de las leches desmaquilladoras y las espumas o geles de limpieza, ahora estamos en plena era del agua micelar. Quizá por su fórmula acuosa, fácil de aplicar y que son extremadamente eficaces, muchas de nosotras ya no podemos vivir sin ellas. En realidad, se trata de uno de esos productos todoterreno, con una acción 3 en 1: Limpia, tonifica e hidrata la piel, la mantiene cómoda y elástica, sin dejarla seca ni untuosa. Así que es perfecta para las más perezosas a la hora de quitarse el maquillaje o cualquier residuo del rostro.

Te recomendamos la estrella por escelencia Sensibio H20 de Bioderma. Sensibio H2O es el agua micelar dermatológica que presenta una analogía biológica perfecta con la piel: los ésteres de ácidos grasos que forman las micelas son similares a los fosfolípidos de las membranas de las células cutáneas y participan en la reconstitución natural de la película hidrolipídica de la piel.

 

¡A enseñar brazos!

¡Qué calor! Llega el buen tiempo y decimos adiós hasta otoño a las prendas de abrigo. Es el momento de la manga corta y los tirantes, lo cual implica enseñar brazos… ¿No están en plena forma? ¿Sufres lo que se ha dado en llamar ‘alas de murciélago’? El problema de la flacidez en los brazos es algo muy común. Esto se produce por dos cuestiones puntuales: acumulación de grasa subcutánea y también el deterioro de la piel. Y es que esas ‘alas de murciélago’ o el efecto péndulo del brazo delatan la pérdida de firmeza, que se manifiesta en primer término junto a la axila y evoluciona a toda la zona.

Este descolgamiento, que está determinado por la predisposición genética, las oscilaciones bruscas de peso, la constitución de la silueta y el envejecimiento, es un problema estructural que acaba afectando a la piel. Es ahí cuando la llamada ‘prueba del salero’ -por el movimiento- delata la edad.

Por eso, vamos a ayudarte con un plan de acción para que, con la llegada del buen tiempo, puedas presumir de brazos ¡sin miedo!

Los ejercicios se convierten en un pilar básico para tonificarlos, pero además existen tratamientos y nutricosméticos que pueden ayudarte y mucho a conseguir unos brazos más bonitos y tonificados. ¡Toma nota!

Alimentación sana

El denominador común en cualquier intento de mejorar el aspecto de nuestro cuerpo es una dieta equilibrada y un plan para eliminar esos kilos de más, evitando siempre los cambios bruscos de peso. Además, es bueno nutrir la piel con aminoácidos: están presentes en las proteínas (carnes, pescados, aves, legumbres, lácteos, huevos) y son los “ladrillos” sobre los que se fabrican las fibras de la dermis.

En forma

La piel de la zona de los brazos es muy delicada. Para cuidarla y evitar que se caiga, sin duda, los deportes como natación y voleibol, nos ayudarán a ejercitar la musculatura de esas extremidades, mermando notablemente la flacidez.

Eso sí: nada de pesas. Casi la totalidad de los aparatos de los gimnasios están diseñados para el trabajo fisicoculturista de modelación y con ellos sólo conseguirás ganar en volumen. Realiza ejercicios utilizando sólo el peso de tu cuerpo y trata de hacer la mayor cantidad posible de repeticiones en muy poco tiempo:

-Flexiones invertidas: Coloca dos sillas respaldadas en la pared separándolas 60 cm. Siéntate entre las sillas (en el aire), apoyando cada mano en el borde de los asientos con los dedos hacia delante. Con las piernas al frente semiflexionadas y apoyando sólo los talones, baja y sube el torso perpendicular al suelo sin levantar las caderas.

-Flexión de brazos: Inclina el cuerpo a 90º de manera que la espalda quede paralela al suelo. Levanta los codos más arriba que la espalda con los puños bajo los hombros. Extiende los brazos hacia atrás, sin bajar los codos, y llevando los puños bien arriba. En esa posición contrae fuerte los músculos posteriores de los brazos. Luego baja sólo los antebrazos y repite.

-Ejercicio del “esquiador”: Colócate en plano inclinado a 45º entre dos sillas que tengan los respaldos colocados contra la pared. Apoya las palmas de las manos en los asientos manteniendo el cuerpo recto y los brazos extendidos. Flexiona los brazos llevando los codos hacia atrás (no hacia los lados) y desciende todo lo que puedas pero sin levantar las caderas.

Tus aliados cosméticos

En cuanto a los cuidados tópicos es importante la adecuada hidratación cutánea, así como la protección solar. Para el tratamiento de la flacidez se recomiendan cremas o leches corporales que contengan DMAE, un nutriente natural que favorece la síntesis y liberación de acetilcolina. El DMAE actúa en tres niveles: en la epidermis en la que produce un efecto lifting inmediato; en la dermis estimula la síntesis de colágeno y elastina; y a nivel muscular estimula la contracción. Esta triple acción del DMAE reafirma e hidrata la piel de manera inmediata, lo que se conoce como Efecto Cenicienta; pero la ventaja es que también aporta una acción reafirmante más duradera, mantenida en el tiempo.

 NUESTRAS RECOMENDACIONES

Modelif crema corporal de Martiderm es específica para brazos, abdomen y muslos. Contiene una combinación sinérgica de activos tensores como el DMAE, que mejora el tono muscular y activos reductores con efecto drenante. Rápida absorción y excelente tacto residual.

Crema Fundente Reafirmante NUXE Body. Una crema reafirmante corporal, con Pétalos de Flores de Almendro y de Azahar que proporciona una doble acción reafirmante instantánea y antiedad. ¡Consigue la segunda unidad al -50% de dto. en nuestra farmacia!

Body Tightening Concentrate de SkinCeuticals está específicamente formulado para las zonas del cuerpo afectadas por la pérdida de firmeza. Este tratamiento reafirmante ayuda a recuperar la densidad de la piel, dando lugar a una superficie más firme y tersa.

Firmeza 45+ de Inneov. Estos comprimidos ayudarán a potenciar tu tratamiento cosmético. Por vía oral, los activos pueden aportarse al conjunto de los tejidos cutáneos, ya que son bioasimilables. Atraviesan la barrera intestinal y entran en la circulación sanguínea para alcanzar la totalidad de la piel. La fórmula de Firmeza 45+permite actuar desde el interior, en el núcleo de las células. Ayuda a las funciones naturales de la piel a reajustarse, luchando de este modo contra las causas profundas del envejecimiento y la pérdida de firmeza.

PIEL GRASA Y CALOR, MALA COMBINACIÓN

Con la llegada el buen tiempo, las personas con piel grasa pueden notar como su problema se ve incrementado con el calor. Poco a poco, las altas temperaturas van haciendo que las glándulas sebáceas se descontrolen, de manera que es muy habitual que, si tienes la piel grasa, percibas que tu cutis parece ‘brillar más que el sol’ y se multiplica la aparición de granitos e impurezas. Si a esto unimos el sudor o la humedad ambiental, no es de extrañar que, a veces, te sientas impotente para poder evitarlo.

La primavera trae consigo un aumento de las temperaturas pero también de los problemas asociados a alergias e impurezas en la piel. A diferencia del invierno donde las pieles secas sufren mucho la deshidratación y la sensibilidad, el buen tiempo agrava los problemas de las pieles grasas y con impurezas. Ese aumento de la temperatura estimula la producción de sebo y dilata los poros, por lo que la piel está más expuesta a la contaminación y suciedad del ambiente pudiendo causar infecciones y obstrucciones que dan lugar a los temidos granitos, espinillas, puntos blancos y negros o brotes de acné.

En el post de hoy, os recomendamos una serie de pautas para evitar los brotes agudos en pieles con tendencia acnéica: no exponerse al sol mientras se lleve maquillaje, no usar pañuelos desechables para limpiarnos la cara, en muchas ocasiones no suelen estar limpios y depositan más suciedad al rostro, exfoliar la piel periódicamente, no intentar tocar ni explotar las espinillas, evitar comidas con alto valor calórico y beber al menos dos litros de agua al día.

¡Pero no desesperes! Todo tiene solución. Toma nota de estos pequeños trucos y no te pierdas nuestra selección con los productos imprescindibles para este tipo de cutis.

  1. Si tu piel sufre acné, consulta antes de usar cualquier producto cosmético con tu dermatólogo, él mejor que nadie sabe lo que tu piel necesita tras elaborar un diagnóstico sobre la misma.
  2. Duerme las horas que necesites, es primordial descansar bien para lucir una piel saludable y con más brillo.
  3. Limpieza facial tanto de día como de noche, con algún producto específico para este tipo de pieles, a ser posible con movimientos circulares y mucha hidratación, también a la hora de aclarar. Se recomienda no usar jabón, ya que puede resecar aún más nuestra piel.
  4. Tras la limpieza, conviene usar un tónico astringente para intentar reducir el exceso de grasa, así como para evitar que se formen poros y otras impurezas. Es el gran olvidado en la rutina de limpieza facial y realmente sus beneficios son muchos.
  5. Hacer uso habitualmente de las mascarillas, siempre sobre la piel limpia y sin llegar a la media hora tras su aplicación. También algún peeling de vez en cuando, como manera más sencilla de eliminar células muertas.
  6. Cuida tu alimentación, optando por las frutas, verduras, carnes bajas en grasa (a ser posible blancas como el pollo o el pavo) y mucha fibra. Nada de alimentos a base de azúcar refinada, alcohol o carnes rojas.
  7. Sé muy, muy, ¡muy! meticulosa con la higiene. Intenta no tocarte la cara con las manos sucias y tenerlas siempre limpias a la hora de aplicar cualquier crema, loción o tónico. Tampoco te toques los granitos si no quieres provocar una inflamación y posterior infección o aparición de impurezas.
  8. Practica ejercicio siempre que puedas, está demostrada su importancia para la piel, sobre todo el aeróbico, pues el sudor ayuda a eliminar toxinas y mantenerse en un peso saludable, siempre es positivo para su elasticidad y tersura.

Estos son los productos que no pueden faltarte…

Toma nota de nuestras recomendaciones, si notas que tu piel tiene este problema con la subida de las temperaturas…

Effaclar Sérum, de La Roche-Posay. Sérum renovador alisante de triple acción exfoliante para renovar la textura de la piel, afinar los poros e iluminar el rostro. Textura ultra-fluida y de rápida penetración. De textura no grasa ni pegajosa y acabado seco.

Dermablend Corrección 3D de Vichy. Base de maquillaje correctora de muy alta cobertura para pieles grasas con tendencia acneica. Reduce, alisa y cubre las imperfecciones, rojeces, granitos, etc. Formulada para pieles sensibles, hipoalergénica y con Agua Termal de Vichy, está disponible en 5 tonos y tiene factor de protección solar SPF25.

Normaderm cuidado embellecedor de Vichy. Este fluido indicado para las pieles grasas con imperfecciones con Ácido salicílico + LHA está enriquecido con una nueva tecnología (Air Licium + Phe Resorcinol) para reforzar su acción sobre las marcas y los brillos cutáneos.

L´Institut Facial Sonic Cleasing and Massaging Expert, de Darphin. Se trata de un cepillo facial que limpia y purifica la piel eliminando sus toxinas y las células muertas adosadas en las capas más externas de su piel, residuos de maquillaje y restos de polución y contaminación que contribuyen a sensibilizar la piel y a acelerar el envejecimiento prematuro de la misma. Tonifica los poros y elimina el exceso de grasa ayudando a conseguir una piel con un aspecto más joven. La piel se siente limpia y de este modo la piel asimila mejor nuestros tratamientos diarios.

Cuidar bien hoy tu piel significa salud para mañana

Con la llegada del buen tiempo y las altas temperaturas os recordamos la importancia de cuidar la piel de los efectos dañinos del sol con el objetivo de prevenir daños posteriores

La piel tiene memoria. ¿Cuántas veces has escuchado o has leído esta afirmación? Sin embargo, pese a que te sabemos la lección, no siempre ‘hacemos los deberes’ en lo que a protección solar se refiere. El verano se acerca y queremos aprovechar para recordarte la importancia de cuidar tu piel de los efectos dañinos del sol con el objetivo de prevenir daños posteriores.

Nunca está de más recordarlo, pues según datos del estudio ‘Conocimiento de la radiación IR-A y hábitos de fotoprotección de los españoles’, realizado por los laboratorios Cinfa, el 38% de los españoles desconoce que la exposición prolongada a la radiación infrarroja A (IR-A) es perjudicial para la salud de la piel.
Las radiaciones ultravioleta e IR-A procedentes del sol son los principales agentes causantes del envejecimiento cutáneo y responsables de la aparición de muchos de los cambios en la apariencia de la piel y que se asocian a la edad, como las pecas, manchas solares o problemas inmunológicos. Además, influyen otros aspectos como las quemaduras solares en la infancia, los rayos UVA artificiales o la exposición solar crónica; es decir, cuando la persona se somete durante años a exposiciones solares excesivas para su tipo de piel.


Pero la mayoría de la población (el 71%) se preocupa tan sólo por las quemaduras, un efecto a corto plazo de la radiación ultravioleta, y no es consciente de las consecuencias negativas a medio y largo plazo que el sol puede provocar. Entre ellas se encuentra el fotoenvejecimiento de la piel, provocado principalmente por la radiación UVA, a la que se le suma la radiación infrarroja A que, además, tiene el riesgo de que no se percibe con facilidad ya que, al contrario que la ultravioleta, no aumenta la sensación de calor en la superficie de la piel.
De hecho, el fotoenvejecimiento depende de dos factores: el tipo de piel y el tiempo de exposición al sol. Así, una sobreexposición a los rayos infrarrojos del sol provoca un estrés oxidativo que causa un aumento de los radicales libres y una ruptura del colágeno de la piel, que además disminuye su capacidad para producirlo. El sol también ataca y merma la producción de elastina, por lo que una piel dañada por el sol es mucho menos elástica.

Desde líneas de expresión a lesiones más graves

Todas estas modificaciones se traducen a nivel visible en una piel delgada o atrófica o con aspecto de cuero, arrugas, coloración amarillenta, aparición de manchas oscuras irregulares o blancas ovales, vasos sanguíneos evidentes y la aparición de lesiones o tumores. De hecho, el 90% de los cánceres de piel están producidos por el sol.

Por tanto, a pesar de que el sol también trae consigo numerosos beneficios, no podemos olvidar que “el bronceado que obtenemos verano tras verano, se acumula de alguna manera en nuestra piel, y ésta va notando los efectos de las radiaciones en el futuro, porque la piel tiene memoria”. Por ello, resulta absolutamente necesario fotoprotegerse de una manera correcta y completa para mantener una piel sana y saludable a lo largo del tiempo. Además de utilizar protectores solares del índice adecuado a nuestro tipo de piel, debemos tomar una serie de precauciones para minimizar los riesgos de la exposición solar.

10 ‘tips’ prácticos

  1. Preparar nuestras defensas con una dieta rica en antioxidantes. Los antioxidantes refuerzan las defensas naturales de nuestra piel frente a las agresiones del sol. Una dieta rica en frutas y verduras con vitamina E y C puede ayudar, así como un aporte extra de estas vitaminas en forma de complementos nutricionales. Puedes consultar a nuestra nutricionista. ¡Llámanos al 932184919 y pide tu cita! Utilizar fotoprotectores avalados científicamente que protejan frente a la radiación UVA, UVB e IR-A. Dependiendo del tipo de piel, se debe aplicar un fotoprotector con factor de protección igual o superior a 30. Sólo algunos fotoprotectores incluyen activos que combaten también los efectos nocivos de la radiación infrarroja A. Los fotoprotectores de Heliocare 360º es la línea fotoinmunoprotectora que ofrece la cobertura más amplia protegiendo frente todos los tipos de radicaciones: UVB, UVA, infrarrojo-A y visible. Además sus sorprendentes y exclusivas texturas ultraligeras permiten maximizar la acción fotoinmunoprotectora. Una protección con efecto 360° que protege, neutraliza, repara y sorprende.

  1. Utilizar correctamente los fotoprotectores. Es necesario aplicarlos media hora antes de tomar el sol y reaplicar cada dos horas y tras el baño. Una vez abierto el envase, se deberán usar en el periodo indicado para que no pierdan su eficacia.
  2. Consultar los índices ultravioleta e infrarrojos. Antes de la exposición al sol, se recomienda informarse de estos niveles a través de canales como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Ayuda a planificar las actividades al aire libre y a evitar la exposición en aquellos días en que los niveles de radiación son más perjudiciales.
  3. Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos solares son más fuertes y perjudiciales entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde.
  4. Proteger el cuerpo y la cabeza con ropa holgada y un sombrero. Se deben resguardar aquellas zonas del cuerpo que se suelen olvidar y que también sufren los efectos nocivos de la radiación solar, como los pies y las orejas.
  5. Utilizar gafas de sol para evitar los daños oculares. Es necesario que las gafas tengan una protección del 100% frente a los rayos UV, así como el certificado de haber superado todos los controles de la Unión Europea.

  1. La sombra, una buena aliada. Hacer uso de la sombra en espacios abiertos es una buena medida fotoprotectora. No obstante, las sombrillas, toldos y árboles no protegen totalmente contra la radiación solar, por lo que será igualmente necesario aplicarse protección.
  2. Extremar las precauciones en cualquier actividad al aire libre. Las radiaciones solares se reflejan en entornos con nieve (80%), arena (25%) y agua o hierba (10%), lo que provoca que aumenten sus efectos al incidir directamente sobre la piel. En estos casos, se deben emplear fotoprotectores con factores más altos.
  3. Protegerse todo el año. Aunque en verano hay más horas de luz y aumentan los niveles de radiación solar, los efectos del sol están presentes los 365 días del año, incluso en invierno, cuando hay menos luz solar o está nublado. Hay que protegerse ¡siempre!